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El nuevo marketing: menos intuición, más inteligencia

Durante años, el marketing digital se apoyó en métricas como el alcance o los “me gusta”. Eran indicadores útiles, pero incompletos: mostraban cuántas personas veían un contenido, no cuántas realmente se sentían conectadas con la marca o decidían comprar.
Hoy, esa forma de medir está cambiando rápidamente gracias a la inteligencia artificial (IA) y al avance del marketing de rendimiento, una nueva forma de pensar la inversión publicitaria enfocada en resultados concretos.

El principio es simple pero poderoso: ya no se trata de gastar más, sino de entender mejor. De usar datos, análisis y tecnología para conectar con el público de manera más humana, más precisa y más rentable.

¿Qué es el marketing de rendimiento?

El marketing de rendimiento —o performance marketing— se basa en pagar solo cuando ocurre una acción concreta: una venta, un registro, una descarga, una reserva.
Esto significa que las marcas pueden medir con claridad qué parte de su inversión genera impacto y cuál no.

Pero lo más interesante es cómo la IA amplifica esta estrategia. Las herramientas actuales no solo miden clics o conversiones, sino también emociones. Pueden analizar en tiempo real cómo reacciona el público ante una publicación o una historia, detectar si las menciones son positivas o negativas, e incluso ajustar los anuncios automáticamente para mejorar los resultados.

En palabras simples: la IA permite que el marketing deje de ser una apuesta y se convierta en una ciencia.

Un mercado que crece a pasos agigantados

Según un informe publicado en octubre de 2025 por la consultora SNS Insider, el mercado global de herramientas de análisis de sentimiento impulsadas por IA —llamadas AI-Enhanced Influencer Sentiment Trackers— alcanzará los 6.300 millones de dólares para 2032, con un crecimiento anual del 20%.

Estas herramientas combinan inteligencia artificial, análisis de texto, reconocimiento facial y machine learning para medir la “temperatura emocional” del público. BrandwatchHootsuiteMeltwater Sprout Social ya ayudan a las marcas a identificar tendencias, ajustar campañas en tiempo real y tomar decisiones basadas en datos reales, no en suposiciones.
Gracias a estas tecnologías, los sistemas pueden detectar tono, emociones y niveles de satisfacción en miles de comentarios, imágenes o videos en segundos. Analizan palabras, expresiones faciales y patrones de comportamiento para determinar si una marca genera confianza, entusiasmo o rechazo.
Luego, esa información se traduce en insights accionables: ajustar el mensaje de una campaña, modificar una pieza creativa o anticipar una crisis de reputación antes de que escale. En resumen, el objetivo es claro: entender qué sienten los usuarios, no solo qué hacen.

Por qué 2026 será un año bisagra

El estudio de AI Digital identifica tres razones por las que 2026 marcará un antes y un después:

    1. Fin de las cookies de terceros → Las marcas necesitarán construir estrategias con datos propios y entornos privados (clean rooms).
    2. Explosión del retail media y la TV conectada (CTV) → Canales que antes eran solo para branding ahora se convierten en fuentes medibles de conversión.
    3. Adopción masiva de IA → Más del 70 % de las empresas ya usan inteligencia artificial en alguna parte de su estrategia de marketing.

Este nuevo ecosistema redefine cómo se piensan las campañas: cada anuncio, cada clic y cada interacción se convierte en información para optimizar decisiones futuras.