Cómo una carnicería boutique logró transformar incertidumbre financiera en decisiones claras y rentables.
La empresa y el punto de partida
Espacio Sommelier es la primera Boutique de Sommeliers de Carne del país: una carnicería premium combinada con un auditorio de catas para 10 comensales en Nordelta.
El negocio, creado por dos socios, funcionaba con buena respuesta del público, pero con un problema que se hacía cada vez más evidente: no entendían sus números.
Rahúl, el socio principal, lo resumió en una frase que nos marcó desde el inicio:
“Pongo plata todos los meses y no la veo. Y siento que me falta carne”.
A pesar de vender bien y trabajar sin pausa, la rentabilidad no aparecía. No sabían si los precios estaban bien calculados, cuánto stock real tenían ni cuánta ganancia dejaba cada kilo vendido. La información existía, pero estaba dispersa en un mix de sistema de gestión, registros manuales y excels imposibles de interpretar.